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Guía práctica

Técnicas de estudio para adolescentes

No hay una única forma de estudiar que funcione igual para todo el mundo. Estas tres estrategias pueden ayudar a estudiar de forma más activa y organizada.

1. Recuperación activa

Intenta recordar antes de volver a mirar los apuntes.

Hacerse preguntas, explicar el tema sin consultarlo o escribir qué se recuerda obliga a recuperar la información de la memoria. Esta práctica puede favorecer la retención del aprendizaje.

Pruébalo: cierra los apuntes y escribe tres ideas clave. Después comprueba qué falta o qué hay que corregir.

2. Práctica distribuida

Reparte el estudio en distintos momentos.

Estudiar una materia en varias ocasiones, en lugar de concentrarlo todo en una sola sesión, puede favorecer la retención a largo plazo. Los intervalos concretos deben adaptarse a la tarea y al tiempo disponible.

Pruébalo: planifica una primera revisión hoy y otra más adelante, en vez de dejarlo todo para el final.

3. Intercalado de contenidos

Alterna tipos de problemas o contenidos relacionados.

Intercalar determinados tipos de problemas puede ayudar a distinguir cuándo conviene aplicar cada procedimiento. Su utilidad depende del tipo de tarea y del contexto.

Pruébalo: combina ejercicios de dos tipos que ya hayas practicado, en vez de resolver muchos idénticos seguidos.

Una orientación, no una fórmula universal

Técnicas como Pomodoro, Feynman o Cornell pueden ser recursos prácticos para probar y adaptar. No todas cuentan con el mismo nivel de apoyo científico, y ninguna duración concreta es ideal para todas las personas.

¿Cuál puede ser el primer paso?

Elige una sola estrategia, aplícala en una tarea concreta y observa si te ayuda. El cuestionario de Estudio en mi mundo te propone opciones según tus respuestas.

Descubre tu perfil de estudio

Fuentes educativas

  • Cepeda, N. J., Pashler, H., Vul, E., Wixted, J. T., & Rohrer, D. (2006). Distributed practice in verbal recall tasks: A review and quantitative synthesis. Psychological Bulletin, 132(3), 354–380. https://doi.org/10.1037/0033-2909.132.3.354
  • Dunlosky, J., Rawson, K. A., Marsh, E. J., Nathan, M. J., & Willingham, D. T. (2013). Improving students' learning with effective learning techniques: Promising directions from cognitive and educational psychology. Psychological Science in the Public Interest, 14(1), 4–58. https://doi.org/10.1177/1529100612453266
  • Roediger, H. L., III, & Karpicke, J. D. (2006). Test-enhanced learning: Taking memory tests improves long-term retention. Psychological Science, 17(3), 249–255. https://doi.org/10.1111/j.1467-9280.2006.01693.x
  • Rohrer, D., & Taylor, K. (2007). The shuffling of mathematics problems improves learning. Instructional Science, 35, 481–498. https://doi.org/10.1007/s11251-007-9015-8